Llevamos meses e incluso semanas escuchando miles de teorías alrededor del eclipse solar total del próximo 12 de Agosto, incluso llegando desde los grandes medios de comunicación. Pero, ¿qué nos trae realmente este evento único? José Abizanda y Neus Hilari, del equipo Karicia, se unen a cuatro manos para contártelo.
El 12 de agosto de 2026 tendrá lugar un eclipse solar total que atravesará Groenlandia, Islandia, el océano Atlántico y España, además de una pequeña zona de Portugal. Para quienes se encuentren en la franja de totalidad del eclipse (en algunas zonas de España será total), la Luna llegará a cubrir completamente el disco solar durante unos minutos, convirtiendo el día en noche durante un breve instante.
En España, la totalidad tendrá lugar cerca del atardecer. La NASA señala, por ejemplo, que en León comenzará alrededor de las 20:28 h y en Zaragoza alrededor de las 20:29 h, hora local. En otras ciudades españolas, como Barcelona o Madrid, el eclipse será parcial, aunque con un porcentaje de ocultación extraordinariamente elevado.
Pero este eclipse tiene una historia mucho más larga que la de unos minutos de oscuridad, ya que pertenece a una familia de eclipses conocida como Saros 126, una serie que comenzó en la Edad Media y que se prolongará durante siglos. Y cuando miramos qué estaba sucediendo en Europa cuando comenzó esta serie, encontramos una coincidencia histórica fascinante: 1179 fue un momento de reorganización del poder, del conocimiento y de las instituciones. Hoy, casi nueve siglos después, podemos utilizar aquel momento como un espejo simbólico para preguntarnos qué estamos reorganizando en este momento de nuestra existencia colectiva.
Saros 126: una serie de eclipses que comenzó en 1179
Saros es una serie de eclipses cuyos sucesivos acontecimientos están separados aproximadamente por 18 años, 11 días y 8 horas. Una serie completa puede prolongarse durante más de un milenio. El Saros 126, la familia de eclipses de la que forma parte el que tendremos el próximo 12 de agosto, comenzó en 1179 y terminará siglos después. El eclipse de 2026 se encuentra ya en una fase avanzada de esta serie y, después de él, habrá otro eclipse total en 2044.
El hecho de que este próximo eclipse forme parte de la familia Saros 126 nos permite ver qué estaba ocurriendo en el mundo cuando esta serie de eclipses empezó, para reflexionar sobre lo que estamos viviendo actualmente en nuestro propio momento histórico.
En 1179 se celebró en Roma el III Concilio de Letrán, uno de los grandes acontecimientos institucionales de la Europa medieval, ya que estableció la regulación en la elección del papa. Pero hay otros aspectos del concilio especialmente interesantes desde la perspectiva del conocimiento y de la dimensión social, como el canon 18, que establecía la creación de una escuela en cada iglesia, destinada a proporcionar enseñanza a clérigos pobres. O el canon 23, que abordaba la organización de instituciones para personas con lepra.
A pesar de que no debemos mirar hechos históricos del siglo XII con la mirada actual, sí es importante identificar cómo en ese momento las instituciones estaban reorganizando la manera de transmitir el conocimiento y de articular determinadas formas de responsabilidad social.
A parte de lo que sucedía en Roma, durante el siglo XII Toledo se convirtió en uno de los grandes centros de traducción y transmisión del conocimiento científico. Uno de los grandes protagonistas de este proceso fue Gerardo de Cremona, traductor italiano que llegó a Toledo en el siglo XII y tradujo al latín numerosas obras científicas.
Entre ellas se encontraba el Almagesto de Claudio Ptolomeo, una de las obras astronómicas fundamentales de la Antigüedad.
Su recorrido es casi una metáfora de la propia historia del conocimiento:
Grecia → mundo árabe → Toledo → Europa latina → universidades europeas
El Almagesto, escrito por Ptolomeo en el siglo II, había pasado de la tradición griega a la árabe antes de llegar al mundo latino. Y con él viajaron también conocimientos astronómicos y nombres de estrellas que todavía utilizamos hoy. En este sentido, a partir de ese momento en Toledo el conocimiento dejó de ser estático, de pertenecer a un único lugar para traducirse, compartirse y transformarse.
Así pues, cómo vemos, en torno a 1179, Europa estaba viviendo una importante reorganización institucional e intelectual. Las instituciones se transformaban y el conocimiento empezaba a transferirse entre diferentes culturas. Hoy, casi nueve siglos después, vivimos nuevamente un momento de transformación radical, con muchos paralelismos al que se vivió en el siglo XII. Internet cambió el mundo hace casi tres décadas y está cambiando ahora la manera de concebir el trabajo. La inteligencia artificial está transformando nuestra relación con la información, la biotecnología está cambiando campos como la cosmética o la salud y las redes sociales han creado nuevas formas de comunidad.
Por eso, el eclipse del 12 de agosto de 2026 puede ser leído no solamente como un fenómeno astronómico, sino como un símbolo de transición.
¿Qué significa el eclipse solar de agosto de 2026 en astrología?
Desde la astrología, un eclipse solar se interpreta tradicionalmente como un momento de renovación, cambio de ciclo y apertura de nuevas posibilidades. Teniendo en cuenta que el eclipse del 12 de agosto de 2026 se produce en Leo, un signo asociado simbólicamente con la creatividad, la expresión, la identidad, el liderazgo y la capacidad de crear, nos conecta con nuestra propia capacidad creadora, esa que tenemos todos de manera innata y no solo unos pocos.
Al mismo tiempo, el cielo de 2026 presenta una combinación especialmente interesante de signos de aire y fuego. El aire representa las ideas, la comunicación, el pensamiento y la capacidad de establecer conexiones, y el fuego representa la acción, la voluntad, la creatividad y la capacidad de llevar una idea a la realidad.
Otro de los grandes protagonistas de esta etapa astrológica es Plutón en Acuario. En astrología, Plutón se relaciona simbólicamente con procesos profundos de transformación, poder, regeneración y cambio estructural. Acuario, por su parte, se vincula con lo colectivo, las redes, las comunidades, la innovación y las nuevas formas de organización social. Desde esta perspectiva, Plutón en Acuario puede interpretarse como una invitación a revisar nuestra relación con el poder. No necesariamente significa que desaparezcan los líderes o las estructuras jerárquicas, sino que podemos llegar a cuestionarnos cómo nos relacionamos con el poder: ¿puede el poder dejar de depender exclusivamente de unos pocos para distribuirse entre comunidades y personas conectadas?
La creatividad como puente hacia el futuro
Leo nos recuerda que no estamos aquí únicamente para consumir, escuchar o aprender lo que otros crean, sino que cada uno de nosotros también está aquí para crear. La creatividad no es algo que pertenece solo a unos pocos. Por eso, el gran aprendizaje de este eclipse sea poner nuestro talento individual al servicio de algo colectivo.
Es algo que en Karicia Cosmética Holística llevamos más de 25 años trabajando, algo que se refleja en nuestra filosofía de marca, en nuestros principios y en nuestros valores, así como en la manera de trabajar de cada persona que forma parte de este proyecto.
En Karicia creemos en el círculo de vida alrededor de un todo, que es la cosmética saludable que creamos en nuestro laboratorio. Empieza por las plantas que recolectamos como base de nuestros cosméticos, a través de las cuales aprendemos que todo está conectado: una planta no es únicamente un ingrediente, sino un ecosistema de activos, aromas, moléculas, tradición y conocimiento.
Pero a ese ingrediente también le añaden su vibración las personas que formulan, fabrican y crean el producto en el laboratorio, quienes lo envasan y etiquetan en almacén, quienes lo facturan y administran desde Administración, quienes lo venden a las profesionales, quiene lo usan en los centros Karicia dentro de sus cabinas, quienes lo comunican y expanden la filosofía de la marca, y quienes lo usan en casa, cerrando el círculo de vida que es Karicia.
Así pues, recuperando la invitación colectiva que nos plantea este momento astronómico tan especial, y siguiendo la filosofía de vida que es Karicia, quizá, después de tanto ruido alrededor del eclipse, una de las grandes preguntas que nos plantea sea: ¿qué talento o conocimiento tenemos que merece ser compartido con los demás?

