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Solsticio de invierno desde la Astrología: qué nos deparan los planetas

El solsticio de invierno, que tiene lugar el 21 de diciembre, ocurre cuando el hemisferio norte está más alejado del Sol, lo que genera el día más corto y la noche más larga del año.  Es un punto de “quietud” solar: el Sol parece detenerse en su declinación. De ahí el nombre solsticio (“sol sistere”: sol detenido). En términos espirituales, simboliza un momento de pausa profunda, de introspección, de mirar hacia adentro y de recargar desde la oscuridad.

El Solsiticio de invierno desde la Astrología: entrada al signo cardinal de Capricornio

Desde la Astrología de las estaciones, el Sol en el solsticio de invierno marca el grado 0° de Capricornio en la eclíptica para el hemisferio norte.

Capricornio, siendo un signo cardinal, representa estructura, responsabilidad, raíces, y también la forma social y material. Es un momento simbólico de “cristalización”: las formas antiguas se congelan, se consolidan estructuras, se acentúa lo esencial. Espiritualmente, puede ser entendido como la base sobre la que construir algo nuevo, desde una visión interna de transformación. Simboliza el renacimiento de la conciencia, la esperanza, el despertar de lo interno. Una oportunidad para sembrar intenciones, para “plantar semillas” en el alma para lo que se quiere manifestar en el nuevo ciclo que se inicia.

Es un momento de conexión con lo ancestral, con lo cíclico, con la sabiduría de los ritmos naturales. Al ser la noche más larga del año, se invita a prácticas de meditación, retiro interior, contemplación y revisión de nuestras partes oscuras para integrarlas en nuestro ser. Aunque es una época de introspección individual, también puede traer reflexión sobre las estructuras sociales, ya que Capricornio no solo es estructura personal, sino colectiva.

Este solsticio puede traer no solo un descanso interior, sino una reestructuración profunda, para disolver lo que ya no funciona y consolidar nuevos propósitos mucho más conscientes, todo ello de forma gradual. El signo de Capricornio nos invita a la disciplina espiritual, (atención eficiente, concentración en el presente), a asumir responsabilidades, a ser pacientes. A mirar las cosas que no son gratas, lo escondido, esas partes oscuras que nos cuesta mirar. Es un buen momento para enfrentar miedos, debilidades, asumir retos, lanzarnos al abismo de la presencialidad, la intuición y la espontaneidad, lo que antes era solo una idea, ahora busca forma y estructura. Nos lanza a recuperar nuestra soberanía personal, a definir límites y a consolidar un camino con madurez y responsabilidad.

Capricornio es una montaña: el Sol inicia un ascenso interior que requiere foco, madurez y claridad.

Es un momento muy adecuado para potenciar lo grupal, las redes sociales, la visión de futuro, la innovación espiritual, para liberarnos de lo que no encaja con nuestra autenticidad, cortando lo que sobra para dejar espacio a estructuras más sanas, más auténticas.

Júpiter en Cáncer (exaltado), proporciona expansión emocional, protección y abundancia interna.

Saturno en Piscis, nos exige disciplina espiritual, limpieza kármica, límites energéticos sanos. Poniendo orden en el caos interno y en las aguas profundas del inconsciente.

La combinación Júpiter–Saturno crea un portal ideal para la sanación emocional, el crecimiento interior y la madurez espiritual.

Plutón en Acuario nos invita a una transformación colectiva, a una revolución de estructuras, a un despertar de conciencia social, a morir a viejas identidades, creencias y hábitos para encarnar un yo más libre, basado en habilidades naturales, como la intuición o la creatividad.

En definitiva, este solsticio es una semilla del próximo año 2026, nos invita a construir un estilo de vida más auténtico, más libre y más alineado con la propia verdad, con proyectos que tengan impacto social o colectivo. Intuición e inteligencia se combinan de forma poderosa, y abren portales a la canalización, los sueños lúcidos y las intuiciones.

A lo largo del año 2026 veremos cambios en la conciencia social y apertura hacia formas más libres de vivir, organizarse y cooperar. Habrá también la necesidad de romper con patrones colectivos que han sido y todavía son opresivos y, sobre todo, ineficaces. Los planetas y sus aspectos promueven a nivel individual y colectivo, pensamiento crítico, innovación social, redes comunitarias colaborativas e individualidad puesta al servicio de la sociedad. Las personas nos uniremos para intentar cambiar las reglas de juego.

Durante el próximo trimestre, los ciudadanos nos uniremos para dejar de obedecer lo que ya no resuena en nuestros corazones. Seguramente haya expansiones emocionales a nivel colectivo, donde las familias y las comunidades se vuelven prioridad, donde pongamos en valor el cuidado mutuo, con un bello impulso de proteger, nutrir y sanar. Con un aumento de movimientos solidarios, llamados a la protección de la infancia, los ancianos y los más vulnerables. Aparecerán nuevas formas de comunicación, muchos cambios tecnológicos repentinos, innovación en inteligencia, movimientos sociales con voz propia y un cuestionamiento masivo de las narrativas oficiales.

Como síntesis: El solsticio inaugura un ciclo de claridad, cambio y reordenamiento profundo. Un masivo despertar, nace una nueva conciencia de comunidad, las personas sentiremos un llamado instintivo a unirnos y a cooperar, la luz renace dentro del caos, a medida que los viejos hábitos personales y colectivos se desmoronan. La intuición colectiva crece, el alma humana pide autenticidad, desmoronándose lo que no es verdadero u fortaleciendo lo que es esencial.

Visión Karicia del Solsticio en el hemisferio norte

Sol en Capricornio en la casa 7, conjunto a Marte en Capricornio en casa 8  y a Venus en Sagitario en casa 7, con el ascendente en Géminis y su regente Mercurio en Sagitario en casa 7.

La Casa 7 es la casa de los demás: parejas, sociedades, trabajo… Es un momento de manifestación, de manifestaciones, de comunicar, de comunicarnos con justicia con claridad, con elegancia, con belleza, con total vitalidad, con firmeza.

Todo en este mundo es polar y por ello ya no hay más excusas para sostenernos en las zonas de confort, es tiempo y una gran oportunidad de dejar morir viejos hábitos que ya no sirven, por su pesadez, lentitud y apego, y lanzarnos al polo opuesto.

Con Plutón en Acuario en Casa 9 se nos va a mover el suelo sí o sí, con respecto a creencias, dogmas o espiritualidad que no tenga un soporte experiencial y universal. La mirada va a ser interior, a ser conscientes de nuestro potencial espiritual, a descubrir en cada uno de nosotros conceptos como atención eficiente, eficacia, habilidades innatas, intuición, creatividad y muchas más que nos acercarán a experimentar estados superiores de conciencia, como la concentración, concentración No Dual y tal vez la meditación.

En unos meses, Saturno y Neptuno saldrán de Piscis para ingresar en Aries, donde todo lo anteriormente hablado se acelerará y tomará otra realidad, otra impronta, otro despertar. Un momento de contrastes, este solsticio nos lanza a la esperanza individual hacia lo colectivo; es un momento de paradojas en esta vida polar donde, cuando aparentemente hay más oscuridad, resurge la Luz con mucha intensidad y claridad. Los momentos de sufrimiento, incertidumbre y dolor, la vida los coloca para enfrentarlos, superarlos y volvernos más humanos, llevándonos al límite al cambio obligado. Resurgirá una nueva mirada y nuevas formas de afrontar la vida, con mayor generosidad, mayor ingenio y colectividad.

Honestamente, aún con todas dificultades de estos momentos personales, sociales y mundiales, tengo la certeza de que entre todos conformaremos un modelo social más humano, donde de forma imparable albergaremos en nuestros corazones virtudes como la generosidad, la justicia y construiremos verdaderas democracias, donde se cuide a los niños, a los mayores y a las personas vulnerables.

Desde nuestra empresa, Bindu 2013 S.L., con sus marcas Karicia y NaturK al frente, llevamos muchos años cultivando la salud, la honestidad, la colaboración, el respeto y el trabajo con conciencia, algo que será muy bien acogido en este nuevo paradigma que viene en un futuro muy cercano, donde los engaños serán muy cuestionados.

La parte espiritual y de conciencia también caracteriza a nuestra empresa, donde se cuida la atención, la presencialidad, el mimo y el cuidado de consumidores, plantas y del medio ambiente en general.

Finalmente, quiero aprovechar este espacio para homenajear a mi Maestro y amigo Iván- Sesha, que falleció el mes pasado y que me enseñó e inspiró una forma de actuar en la vida, con Dharma, con Conciencia, que sin duda es parte del buen hacer de Karicia. Os invito y recomiendo a leer sus más de 20 libros y a estudiar su legado, lleno de sabiduría y generosidad. Un ser que ha aportado mucho en su legado para que se den los cambios necesarios, para construir una sociedad mas ecuánime, justa y equilibrada.

Os dejo un poema que recientemente he escrito para él.

“Noches sin tiempo, copilando conocimiento.

Montañas nevadas que inspiran eternas comprensiones.

Vientos que traen un devenir de sentimientos.

Entre discípulos y alumnos, entre libros e infinitos cursos.

Un hombre, un Naga, un Maestro, que se ha hecho a sí mismo,

para impartir su enseñanza metafísica advaita,

borrando todo atisbo de ignorancia.

Las lágrimas acompañan el deceso de este excepcional Naga,

en un devenir de años de enseñanza,

que liberan al mundo de ignorancia.

En orfandad nos encontramos discípulos, amigos y seguidores,

en un sentimiento inmenso de gratitud que inunda nuestros corazones.

A Sesha, con todo nuestro amor y cariño, por todo lo enseñado,

por todo lo aprendido, en los siglos de los siglos.

Namaste. Saludos al Ser que habita Ti.

Santalecina 12.12.2025

José Abizanda

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