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Irene Vera, fisioterapeuta y osteópata: «Tradicionalmente, con la llegada de la menopausia, se ha hecho más hincapié en los cambios negativos que en las posibilidades que se abren, así como en el autoconocimiento, el autocuidado y sus beneficiosos»

Irene Vera entrevista menopausia

En apenas diez años, la menopausia ha pasado de ser un tabú en la vida de una mujer a convertirse en una etapa de madurez, plenitud, cambios y también luz. ¿Qué ha pasado? ¿Han cambiado los parámetros de la sociedad sobre cómo enfrontamos la menopausia o es que nos hemos dado que no todo en esta vida se trata de venerar la juventud? Hoy, en nuestro Universo Karicia, nos sentamos con Irene Vera, osteópata y fisioterapeuta, que nos habla sobre cómo ha cambiado la percepción de la menopausia en la sociedad, qué cambios aparecen con ella y cómo adaptarnos a esta etapa que, al fin y al cabo, no es más que una más en la vida de la mujer.

1. De un tiempo a esta parte, la menopausia ha pasado de ser un tabú a estar prácticamente todo el día en redes, medios de comunicación y libros. ¿A qué crees que se debe este cambio de paradigma?

Tal vez a que ahora las mujeres están más interesadas en su salud y en la manera de vivir mejor, de una forma más natural, muchos de los procesos fisiológicos y de los cambios cíclicos que se dan a lo largo de su vida; la pubertad, el embarazo, la maternidad o la menopausia. Esto lleva a realizarse preguntas y a cuestionar lo que hasta ahora era incuestionable.
La mujer se da cuenta de que puede gestionar su salud y busca herramientas para ello. También hay mucha más información al alcance de todos. Se ha avanzando mucho en los estudios e investigaciones médicas que dan luz y comprensión a los procesos fisiológicos del organismo. Personalmente, creo que el hecho de que muchos de esos estudios empiecen a ser realizados por mujeres (médicas, neurocientíficas, biólogas, nutricionistas, etc), ha despertado también el interés por los estudios sobre la fisiología femenina.

2. ¿Crees que hasta ahora la menopausia ha sido tratada como una patología en lugar de un momento de la vida de toda mujer?

Sí, como muchos de los procesos a priori fisiológicos y naturales del organismo; la menstruación, el embarazo, la gestación… Hasta hace unos años no empezó a medicalizarse la menopausia, con lo que simplemente se consideraba un proceso natural que solo se trataba en algunas excepciones. Creo que se ha hecho demasiado hincapié en todos los posibles cambios, a priori «negativos» que ocurren, generalizando sobre ellos, y menos o nulo hincapié en las posibilidades que se abren, así como en el autoconocimiento, el autocuidado y sus beneficiosos.

3. Climaterio, perimenopausia, menopausia, menopausia tardía… los términos alrededor de la menopausia son múltiple. ¿Qué es exactamente la menopausia y qué fases la componen?

La menopausia es simplemente el fin de la menstruación.

El climaterio es el periodo que va desde unos años antes de esta menopausia hasta unos años después (unos cinco años antes y unos cinco después, aunque esto es muy variable, dependiendo de cada mujer). El climaterio es el periodo en el que, progresivamente, se van dando los cambios fisiológicos en la mujer para prepararla para la posterior menopausia y las adaptaciones a este nuevo estado. Se trata, como todo proceso fisiológico y cíclico femenino, de algo progresivo, y justo esta progresividad, da al organismo mayor capacidad de adaptación por parte del resto de sistemas de la mujer.

4. Como bien dices, las hormonas de la mujer afectan a todo su organismo, algo que provoca los signos de la menopausia. ¿Cuáles son esos signos y sus manifestaciones en el cuerpo de la mujer?

Los signos/síntomas son algo que se ha descrito ya en muchísimos manuales y no son los mismos para todas las mujeres, ya que cada mujer, es, simplemente, única. Podemos tener, uno, varios, todos y en diferentes intensidades o diferentes momentos del climaterio.

Entre estos síntomas se encuentran:

  • Cambios en el ritmo del ciclo menstrual, así como en el tipo y abundancia del sangrado, que poco a poco va siendo más irregular y menos abundante.
  • Cambios en la hidratación y textura de piel y mucosas, pudiendo afectar a la zona vaginal, que puede presentar sequedad o irritación.
  • Cambios en la calidad de las uñas y del pelo.
  • Cambios en la termo-regulación corporal, pudiendo aparecer sudoraciones, sofocos nocturnos, escalofríos, etc…
  • Mayor sensibilidad al descanso y al sueño, pudiendo verse afectada la calidad del sueño.
  • Cambios en el metabolismo, que pueden afectar al peso corporal.
  • Cambios en la fluctuación emocional.

Es importante recordar que todos estos posibles signos/síntomas son muy variables y dependen según cada mujer y, sobre todo, según sus hábitos de vida en el momento de la menopausia, pero también según los haya ido gestionando a lo largo de su vida. Estos hábitos son la alimentación, el deporte, la higiene íntima, la gestión emocional, las relaciones familiares y sociales, entre otros.  

Tal vez la menopausia es un buen momento para tocarse y abrazarse

5. A nivel vaginal, ¿cómo recomiendas que la mujer trate su zona íntima y se relacione con ella?

La vagina, como cualquier zona íntima de la mujer, en primer lugar tiene que ser una zona reconocida por la mujer e integrada en su organismo como de importante cuidado y atención. Debemos conocerla, verla, mirarla, escucharla, tocarla, abrazarla, acompañarla. Preguntarle y preguntarnos qué necesita.

El tacto es uno de nuestros mayores sentidos y, sin embargo, de los menos valorados. Reconocer zonas de nuestro organismo a nivel táctil nos aporta reconocimiento e integración de dichas zonas, y nos permite incorporarlas al conjunto de nuestro organismo, en vez de dejarlas apartadas o infravaloradas, simplemente por no nombrarlas, por no reconocerlas y, por tanto, casi olvidarlas. A través del tacto nuestro cerebro reconoce lo tocado y reconocido como propio, lo reincorpora en su esquema corporal. Nos completa. No nos han enseñado esto en nuestra cultura, y tal vez, la menopausia, es un buen momento para tocarse y abrazarse.

6. ¿Qué papel puede jugar el Aceite íntimo Hamamelis para ayudar a la mujer en menopausia?

Lo más importante en la hidratación vaginal es la reactivación de la hidratación propia y natural de la zona, que viene del propio organismo de la mujer y que simplemente está en una transformación, pudiendo recuperar perfectamente los mecanismos de rehidratación natural. 

Podemos palpar el tejido, contraer y relajar la musculatura vaginal y el resto de la musculatura cercana para activar la circulación sanguínea, la nutrición y oxigenación y la eliminación de deshechos, creando un terreno más proclive a la hidratación. Podemos usar hidratantes externos como puente entre el tejido y el interior de la vagina, facilitando así el proceso, según el caso de cada mujer. Si es así, el Aceite Intimo de Hamamelis es tremendamente respetuoso en su composición y textura con la mucosa vaginal, lo que lo convierte en un producto fundamental.

7. ¿Qué consejos puedes dar a nuestras lectoras para afrontar una menopausia con más bienestar integral y menos “pastillas”?

Mis recomendaciones para afrontar una menopausia con bienestar son:

  • Una alimentación adecuada y equilibrada
  • Deporte: cardio, agilidad y fuerza muscular
  • Frotarse, masajearse y activar la piel
  • Buenos hábitos de descanso y sueño
  • Atender la salud emocional y preguntarse qué va bien y qué no, ser respetuosa con una misma.
  • Expandir nuevos intereses intelectuales: aprender algo nuevo, leer, estudiar… facilitar esas nuevas autopistas neuronales que se están abriendo.
  • Cuidarnos y atender a nuestras relaciones, comprendiendo que estas pueden nutrirnos pero también intoxicarnos. Elegir qué nos conviene, siendo la relación con una misma la primera a atender.
  • Atender a nuestra parte social, que probablemente se va desplegando, analizando qué nos nutre y qué deseamos hacer.
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