Este 28 de agosto de 2026, a las 07:47 hora española, tendrá lugar un eclipse lunar parcial. Más allá de cualquier interpretación predictiva, este acontecimiento celeste puede convertirse en una oportunidad para detenernos y observar: ¿Qué está cambiando en nosotros? ¿Qué estructuras ya no necesitamos? ¿Dónde estamos poniendo nuestra atención? ¿Qué podemos ofrecer de manera individual al grupo y al colectivo?
Desde la mirada de nuestro astrólogo de referencia, José Abizanda, fundador y CEO de Karicia, este eclipse nos invita a reflexionar sobre tres conceptos especialmente relevantes: transformación, presencia y comunidad. Porque quizá el cambio del eclipse consista en estar realmente presentes en aquello que ya está ocurriendo y no en pensar en lo que viene después.
Eclipse lunar 28 de agosto de 2026
El eclipse del 28 de agosto pertenece a la serie lunar Saros 138, una serie de eclipses que comenzó con un eclipse penumbral el 15 de octubre de 1521. El de 2026 será, además, uno de los eclipses parciales más profundos de esta serie, por lo que la conexión temporal con los hechos que se vivían por aquel entonces en 1521 resulta especialmente sugerente.
Aquel año estuvo marcado por grandes transformaciones políticas, religiosas, culturales y geográficas, ya que estructuras que parecían sólidas comenzaron a fracturarse mientras otras nuevas empezaban a tomar forma.
Por un parte, Martín Lutero rompió definitivamente con la iglesia de Roma entre enero y mayo de 1521, abriendo así uno de los momentos decisivos de la reforma protestante, que terminaría transformando profundamente el mapa religioso, político y cultural de Europa. Paralelamente, Ignacio de Loyola resultó gravemente herido y durante su larga convalecencia comenzó una profunda transformación personal e interior. Años después fundaría la Compañía de Jesús, que ejercería una enorme influencia en la educación, la espiritualidad y la contrarreforma.
Así, en un mismo año encontramos dos movimientos, aparentemente opuestos, que nacen de una misma necesidad de transformación:
Lutero → reforma protestante. Ignacio de Loyola → futura contrarreforma católica.
Ademas, el 13 de agosto de 1521, después de un largo sitio, Cuauhtémoc fue capturado en México y terminó la resistencia de la capital mexica frente al ejército encabezado por Hernán Cortés y sus numerosos aliados indígenas. La caída transformó profundamente la historia de América y abrió el camino a la configuración de la nueva España.
Pocos días después, el 29 de agosto, las tropas de Solimán el Magnífico conquistaron Belgrado, una de las principales fortalezas defensivas del Reino de Hungría y la gran puerta de entrada hacia Europa central. Su caída dejó mucho más expuesto el corazón del reino y marcó un punto de inflexión en la expansión otomana. Cinco años después, el 29 de agosto de 1526, Solimán derrotaría al ejército húngaro en la batalla de Mohács, provocando el colapso del Reino medieval de Hungría y alterando durante siglos el equilibrio de poder en Europa central.
En este sentido, mientras el mundo hispánico ampliaba sus horizontes hacia América y Asia, el Imperio otomano avanzaba hacia el corazón de Europa. Las estructuras de poder y el mapa geopolítico del mundo, igual que las estructuras religiosas, sufrieron grandes cambios en 1521.
En definitiva, 1521 puede considerarse un auténtico año bisagra: viejas estructuras políticas, religiosas y geográficas comienzan a fracturarse mientras otras nuevas empiezan, silenciosamente, a tomar forma. Por eso, la relación simbólica con el eclipse de 2026 resulta interesante, no porque un eclipse determine los acontecimientos de otro, sino porque determinados momentos históricos pueden funcionar como un espejo desde el que observar aquello que ya está cambiando en este momento.
Eclipse de 2026: una invitación al cambio
Teniendo en cuenta los sucesos ocurridos en 1521 y usando el eclipse de 2026 como espejo, desde una lectura simbólica de las configuraciones planetarias de este momento, el eclipse del 28 de agosto puede contemplarse como una invitación a observar una etapa de transformación que parece manifestarse en dos dimensiones: la individual y la colectiva.
A nivel individual, puede ser un momento para escuchar con mayor profundidad nuestros propios dictados interiores, nuestra intuición y nuestra particular manera de comprender la vida. Esta transformación individual no significa aislamiento, sino una oportunidad para aportar nuestra singularidad propia como individuos a algo colectivo.
Estamos atravesando un momento en el que las antiguas certezas, dogmas y creencias. En una sociedad en la que todo parece superfluo, falso y superficial, la duda vive por encima de la certeza y empiezan a adquirir significado conceptos como la Atención Eficiente, el Presente Cognitivo y la Concentración. No como nuevas doctrinas que deban sustituir a las anteriores, sino precisamente como algo diferente: como herramientas de experiencia directa.
La Atención Eficiente nos invita a estar verdaderamente presentes en aquello que hacemos, no estar físicamente en un lugar mientras nuestra mente está en otro.
El Presente Cognitivo nos recuerda que la vida únicamente puede ser percibida, comprendida y transformada desde el instante en el que estamos: el presente. Se trata de experimentar desde el ahora, no desde lo que ocurrió ayer ni de lo que creemos que ocurrirá mañana.
Y la Concentración permite reunir nuestra energía, nuestra percepción y nuestra capacidad creadora en aquello que realmente importa. No se trata de hacer más, se trata de estar completamente en aquello que hacemos.
Fomalhaut: mirar más allá de uno mismo
Este eclipse tiene además otro elemento especialmente significativo desde la mirada astrológica: la luna eclipsada estará en conjución con Fomalhaut, una de las cuatro estrellas reales de la tradición astrológica y asociada al punto cardinal Sur. La Luna eclipsada, situada aproximadamente a 4°54′ de Piscis, se encuentra en estrecha conjunción zodiacal con Fomalhaut, situada alrededor de 4°14′ de Piscis. Fomalhaut es, pues, uno de los elementos simbólicos centrales del eclipse y dentro de esta lectura simbólica astrológica, se relaciona con la visión, la inspiración, los ideales y la búsqueda de un propósito que trasciende lo individual.
Dentro de las cuatro estrellas cardinales, Fomalhaut representa al Guardián del Sur. Claudio Ptolomeo atribuyó a la estrella la naturaleza planetaria de Venus + Mercurio, algo que resulta especialmente interesante en este eclipse y en todo lo que venimos explicando a lo largo del artículo. La combinación simbólica Venus-Mercurio permite comprender por qué Fomalhaut terminó asociándose con la imaginación, la inspiración, el idealismo, la palabra poética y determinadas formas de conocimiento espiritual.
Mercurio piensa. Venus integra. Mercurio distingue. Venus une. Mercurio construye conceptos. Venus reconoce belleza, armonía y relación. Cuando ambas funciones se encuentran, podría aparecer una inteligencia que no solamente analiza, sino que también comprende. Y aquí comienza la verdadera importancia simbólica de este eclipse. Cuando un eclipse lunar ocurre prácticamente sobre una estrella de naturaleza Venus-Mercurio, podemos construir una imagen muy particular: la mente racional deja momentáneamente de ocupar todo el espacio para que aparezca otra forma de conocimiento, no necesariamente irracional, sino más bien prerracional o suprarracional. Primero se percibe algo y después puede comprenderse.
Sin embargo, no toda intuición es la verdad que queremos o creemos, no todo pensamiento es conocimiento, no toda emoción es consciente ni toda experiencia espiritual es necesariamente comprensible. Por lo que la naturaleza Venus + Mercurio de Fomalhaut nos invita a conseguir que razón e intuición sean capaces de reflexionar.
Y aquí entra en juego la Atención, que es el aspecto dinámico de la Conciencia. Antes del pensamiento puede existir percepción, antes del juicio puede existir observación, antes de nombrar algo podemos simplemente estar ante ello. Desde esta perspectiva, el eclipse Luna-Fomalhaut podría simbolizar la transición de pasar de interpretar discontinuamente la realidad a aprender primero a atenderla.
Quizás el cambio de paradigma no consista tanto en adquirir nuevas creencias como en modificar desde dónde conocemos. Pregúntante: ¿Desde dónde estoy observando? ¿Quién es el perceptor que observa?
Si el perceptor está totalizado en la percepción, lo llamamos Concentración o Exin. Si el perceptor, además de estar concentrado, es parte y todo de forma simultánea en el campo de cognición, es un perceptor simultáneo en el campo hasta donde los sentidos abarcan, lo llamamos Saksin. Pero, si el perceptor está totalizado y simultáneo en todos los objetos existentes en el Universo, es un perceptor de la Meditación, que se le conoce como el Atman. El Vedanta Advaita de Sesha define en una tabla los estados de conciencia y el agente de percepción asignado a cada estado.
Karicia: la comunidad en lo individual
En esencia, Fomalhaut nos habla de una visión que puede elevarse por encima de lo inmediato: de conectar nuestra experiencia individual con un propósito mayor.
Y aquí es donde esta reflexión adquiere un significado especial para Karicia. Somos una comunidad de profesionales diferentes, con experiencias, sensibilidades, capacidades y miradas propias. Y precisamente esa diversidad puede convertirse en una de nuestras mayores fortalezas cuando existe un eje común que nos permite encontrarnos.
La presencialidad, la atención, el cuidado, la escucha y la colaboración forman parte de ese espacio compartido. Cada persona aporta su propia visión, pero ninguna trabaja completamente sola. Lo individual encuentra sentido cuando puede ponerse al servicio del grupo y el grupo crece cuando sabe respetar y potenciar la individualidad de cada persona.
Desde esta perspectiva, conceptos como Atención Eficiente, Presente Cognitivo y Concentración dejan de ser únicamente ideas para convertirse en herramientas profundamente prácticas. Cuando compartimos conocimientos, escuchamos a otra persona o colaboramos ante una dificultad, nuestra individualidad deja de ser únicamente algo personal y puede convertirse en una aportación al conjunto.
Esta filosofía está también detrás de los espacios de encuentro y formación de Karicia. El retiro celebrado en Mas de Borràs en febrero de 2026, centrado en la Atención Eficiente y la Presencialidad, representa precisamente esta manera de entender la formación: no solo como aprendizaje profesional sino como entrenamiento de una manera diferente de estar, de estar con los demás, sí, pero también de estar con uno mismo. De estar con nuestras clientas en el centro Karicia y, definitivamente, de estar en el mundo.
Cuidarnos para atravesar el cambio
Los momentos de transformación pueden hacernos sentir que todo se tambalea, que perdemos el control de lo que nos da estabilidad. Precisamente por eso, sentirnos parte de una comunidad puede convertirse en una forma de sostén.
Obviamente, cuando hablamos de comunidad en Karicia no hablamos de una comunidad basada en la uniformidad, el dogma o el pensamiento único. Para nosotros, comunidad es una red en la que cada persona conserva su creatividad, criterio e identidad en un espacio donde puede compartir, escuchar y colaborar.
Quizá uno de los grandes aprendizajes de estos tiempos que nos está tocando vivir, consista precisamente en comprender que individualidad y comunidad no son conceptos opuestos. Cuanto mayor es la conciencia individual, mayor puede ser también nuestra capacidad para colaborar. Cuanta más presencia existe en una persona, mayor calidad puede aportar al grupo. Y cuanto más sólido es el grupo, más libertad ofrece a cada uno de sus integrantes para desarrollar su propia creatividad.
Lo cognitivo puede representar así una nueva etapa de transformación: no necesariamente sustituyendo unas creencias por otras, sino aprendiendo a reconocer aquello que durante siglos hemos recibido de forma automática para comenzar a relacionarnos con la realidad desde la experiencia, la observación y la Atención eficiente.
Quizá estemos entrando en un tiempo donde ya no sea suficiente saber, sino estar y crear. Estar presentes, atentos y disponibles para aprender. Y estar, sobre todo, juntos.


