La magia del mundo mineral, el mito de Pyrene y la cosmética natural Karicia

Redescubriendo el mito de Pyrene desde la cosmética Natural Karicia; una historia a medio camino entre la ficción y la realidad por José Abizanda, CEO y fundador de Karicia.

Cuenta la leyenda, mucho después de la extinción de los dinosaurios, en una parte de la Tierra conocida como Península Ibérica. En su zona norte se extendía una llanura inmensa, de frondosa y negras tierras, reinadas por el Rey Tubal, hijo de Jafet, hermano de Meset y nieto de Noé. El Rey Tubal era el encargado de salvar a la humanidad después del Diluvio Universal, por lo que tenía el objetivo de repoblar la Península Ibérica. El Rey Tubal tuvo una hija a la que llamó Pyrene (que significaba Fuego Nuevo), una mujer de extrema belleza e inteligencia, que enloquecía a todo hombre que la conocía.

Cierto día, se encontró con un noble héroe y afamado guerrero, Heracles, más conocido como Hércules, dotado este de una gran fuerza, vitalidad y valentía. La fuerza inconmensurable del amor fundió los corazones de Heracles y Pyrene en una breve e intensa mirada dharmica y se declararon su amor con estas palabras:

“La llama del sentimiento inspira la mirada, en esta bella llamada que invita a nuestros corazones a vestir

los días de alegría, amor y comprensiones. Lunas amadas en noches elevadas de esperanza, a la espera de un infinito encuentro de nuestras almas, al alba de toda mañana en las inmensas cumbres nevadas”

Hércules siguió su camino para realizar los doce trabajos que le impuso su primo Euristeo, posponiendo su encuentro con Pyrene. En este espacio de tiempo apareció Gerión, un monstruo gigante de tres cabezas y tres cuerpos, hijo de Gisaor y Calírroe, que vivía en Eritea (hoy Cádiz) que generaba un gran temor en toda la Península Ibérica.

Evidentemente, Gerion también quedó prendado de la belleza de Pyrene, pero al ser rechazado por ella y estar dotado de una extrema fuerza se enfrentó al Rey Tubal y conquistó su reino. Pyrene huyó y se escondió en lo más profundo de un bosque que abarcaba una extensa llanura en la parte norte de la península.


Gerion, al no poder encontrar a Pyrene en el bosque, decidió incendiarlo por todos sus extremos, dejando atrapada así a Pyrene. Hércules fue avisado del fuego por un águila y corrió a salvar a su amada. Cuando llegó, estaba a punto de exhalar su último aliento y apenas pudo despedirse de ella. Con el inmenso amor que sentía por Pyrene y su inmensa fuerza y tesón, piedra a piedra fue creando el más grande mausoleo de
todos los tiempos: que hoy en día conocemos como la cordillera de los Pirineos, con su pico más alto
el Aneto, donde se presupone que en su base yace el cuerpo de Pyrene. Se dice que su alma reside en
todos los ibones (lagos de origen glaciar) y cascadas, y su espíritu en todas las cumbres nevadas de todas sus montañas.


Con la fuerza de estos minerales, con el alma de las aguas del deshielo de sus ibones y con el espíritu y el amor que emana del mito de Pyrene producimos desde nuestro pequeño laboratorio de Santalecina nuestra cosmética natural Karicia. Aunando así la sabiduría ancestral de la naturaleza y el mundo mineral.

2 Comentarios

  1. Maravilloso como siempre y con una delicadeza!! Sin el amor y sin la naturaleza no podríamos vivir!! Gracias AMA

    • Gracias, Antonia!


Añadir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.